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viernes, 27 de marzo de 2009

Trajes del siglo XVIII





El traje, a lo largo de casi toda su historia, ha seguido dos líneas separadas de desarrollo, dando como resultado dos diferentes tipos de indumentaria.
Desde un punto de vista actual el criterio de división, el más evidente el dado por el sexo, el traje masculino y el femenino:

Antiguamente, los patrones que regían la moda eran completamente estéticos, despreocupando factores considerados secundarios como la comodidad e incluso el bienestar físico.
Hasta comienzos del siglo XX la moda femenina se caracterizó por un perpetuo martirio que avalaba el dicho

"Para ser bella hay que ver estrellas".

La incomodidad y poca libertad de prendas como el "corsé", eran fiel reflejo de las costumbres que reprimían la expresión femenina a las labores domésticas y reproductivas, además, producía serios trastornos en el organismo ya que apretaba todos los órganos interiores.

Siendo así la tradición, no era extraño que hasta los primeros años del siglo XX, la forma de vestir de la mujer se halla asimilado más a un objeto decorativo que a una persona.

Durante la denominada "Belle Époque" (1890- 1910)), época de riqueza, ostentación y extravagancia, los vestidos almidonados y con enagua de crinolina (falda circular con seis aros de acero flexible que abultaban el vestido), marcaban la pauta.
El dificultoso y pesado armatoste, obligó a los modistos a crear algo más confortable pero siempre dentro de mismo ideal de mujer pomposa, como muñeca de porcelana.

Las ilustraciones de vestimentas de epoca que les presento, solo son algunas algunas muestras de la moda en el siglo XVIII, en la epoca llamada de la Ilustraciòn o siglo de las luces, asi como sus accesorios.


Se denomina Ilustración o Siglo de las luces a la corriente intelectual de pensamiento que dominó Europa y en especial Francia e Inglaterra.

Este movimiento tuvo gran influencia en los aspectos economicos, culturales, y sociales, en Europa como en Amèrica.

En esta epoca todo lo francès se puso de moda, costumbres, lenguaje, arquitectura, literatura, musica, y por supuesto la moda en el vestir, ya que el poseer "algo" francès era sinònimo de clase y buen gusto.

En cuanto a la ropa interior, la utilizaciòn del miriñaque y el corsé habían surgido mucho antes del siglo XVIII. El corsé es una variación de los corpiños rígidos que aparecieron por primera vez en la Europa del siglo XIV.

El predecesor del miriñaque es el guardainfante , estructura de aros de acero extremamente pesada e incómoda. La palabra ‘miriñaque’ se difundió en el decenio de 1840. El primer corsé fue patentado por Jean Werly en 1832.

Para el filósofo francés Roland Barthes (1915-1980), es posible crear una verdadera visión de mundo a partir del código ‘vestimentario’.
Según Barthes, el vestido revela una gran carga de significados en la usuaria y con respecto a la época en la que se utilizó. Así, el miriñaque y el corsé no están exentos de reflejar el “mundo” de las mujeres que los usaron.
Esa “visión de mundo” femenina del siglo XVIII presenta dos caminos con respecto a su vestimenta. El primero es la inserción de la mujer en unos parámetros de belleza como normativa; el segundo es el sometimiento consciente a un dolor físico por el uso del corsé y una anulación como ser activo debido al miriñaque.
El uso de esos accesorios causaba malformaciones en los órganos femeninos y era un automaltrato psicológico. La mujer estaba obligada a tolerar esos sufrimientos porque debía representar públicamente que era una mujer “de bien” (delicada y sumisa). Tales objetos también demostraban que ella y su esposo gozaban de un alto nivel económico.
Por la rigidez de sus materiales, el corsé y el miriñaque imponían, a las mujeres, una reducción de sus funciones físicas. Su vida cotidiana era totalmente complicada, y les era casi imposible pasar por las puertas o ponerse un abrigo.
La desproporción de los miriñaques y la opresión de los corsés convertían a las mujeres en figurines socialmente inútiles. Enjauladas en una estructura cerrada, se veían alejadas de los deportes y del trabajo.
El miriñaque y el corsé se convirtieron en invisibles “cilicios” femeninos. Sin embargo, la mujer que no los utilizaba era considerada lujuriosa, rebelde, pecaminosa o “peor”: perteneciente a la clase obrera.
Los dejo con las fotografias, espero les resulte interesante, el saber como vestian nuestros antepasados, esperen las caracteristicas de los estilos de los siglos XII hasta el siglo XV, es decir la Edad Media y el siglo XVI, XVII, XIX y XX.
Siglo XVIII: Ilustración y Casticismo 1700-1788
Corsès de 1700 hasta aproximadamente 1788







Zapatos femeninos y mirriñaque

Los zapatos femeninos de este periòdo se caracterizan por su elevado tacón, situado en la combadura del pie para dar mayor estabilidad.

Durante el siglo XVIII no hay diferenciación en la horma entre el pie derecho y el izquierdo
mirriñaque

Las medias llegaban hasta la rodilla, tanto para hombres como para mujeres







Fotografias obtenidas de la Pagina del Museo del Traje http://museodeltraje.mcu.es/


























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